← Integración de sistemas

Integración de ERP: conectar tu ERP con el resto del negocio

El ERP suele ser el sistema con más verdad de la empresa y con menos conexiones. Todo el mundo lo consulta, casi nadie puede escribir en él, y por eso a su alrededor crece una capa de hojas de cálculo que hace de pegamento.

Cuéntanos qué ERP utilizas →
Cómo se reconoce desde fuera

La señal es siempre la misma: alguien exporta un CSV del ERP cada mañana. A veces son dos personas y dos CSV distintos. Ese fichero es una integración —solo que la ejecuta un humano, no falla nunca de forma visible y nadie sabe qué pasa el día que esa persona está de baja.

Por qué cambiar de ERP no lo arregla

La propuesta habitual del mercado es migrar a un ERP moderno que «ya viene integrado». El problema es que un ERP con años encima no es un programa: es la lógica real del negocio, con sus excepciones, sus descuentos raros y sus flujos que nadie documentó. Migrar significa redescubrir todo eso bajo presión y con la operación en marcha. Cuando el ERP funciona y lo único que falta es que hable con los demás sistemas, construir esa capa de conexión cuesta una fracción y no pone en riesgo la facturación del mes que viene.

Los flujos que hay que resolver

Cada uno con la decisión de diseño que decide si aguanta en producción.

01

Pedido entrante hacia el ERP

El pedido nace fuera —tienda online, TPV, marketplace, comercial con el móvil— y tiene que llegar al ERP una sola vez, con sus líneas, sus impuestos y su cliente correctamente resuelto.

Dónde se rompe

Sin una clave de idempotencia basada en la referencia externa, un reintento crea el pedido dos veces. Es el fallo más común y el más caro de deshacer.

02

Stock del ERP hacia los canales de venta

El dato de existencias vive en el ERP y lo necesitan la web, el marketplace y la tienda. La pregunta de diseño no es cómo copiarlo, es con cuánto retraso es aceptable y qué se hace con el stock reservado y no confirmado.

Dónde se rompe

Publicar el stock real sin reserva provoca sobreventa en campañas. Publicar un stock conservador deja dinero encima de la mesa. Es una decisión de negocio disfrazada de decisión técnica.

03

Facturación y cobro

Del pedido a la factura y del cobro a la conciliación. Aquí es donde el ERP toca la pasarela de pago, el banco y, para las empresas y profesionales obligados por el RRSIF, los requisitos de los sistemas de facturación aplicables en 2027.

Dónde se rompe

En los sistemas de facturación sujetos al RRSIF, esta parte de la integración además debe cumplir los requisitos regulatorios y su calendario de adaptación.

04

Reporting sin tocar producción

Los informes se construyen contra una réplica o un almacén analítico, no contra la base de datos que atiende la operación.

Dónde se rompe

Una consulta pesada lanzada a la base de datos de producción a las once de la mañana bloquea la facturación. Ocurre más de lo que se cuenta.

Qué recibes

  • Mapa de flujos de datos entre el ERP y cada sistema conectado
  • Conectores con cola, reintento e idempotencia por operación
  • Contrato de datos por flujo: qué campos, quién manda, qué pasa en conflicto
  • Panel de estado con alarma por antigüedad de pendientes
  • Documentación de la integración y traspaso al equipo interno

Cómo lo construimos

Idempotencia por defecto

Toda operación se puede repetir sin duplicar nada. Es lo que permite reintentar sin miedo, y sin ello ninguna integración sobrevive al primer corte de red.

Estado observable

Cada mensaje tiene estado consultable: pendiente, enviado, confirmado, fallido. Una integración que solo se ve cuando falla ya falló antes.

Un solo dueño por dato

Para cada campo hay un sistema que manda y los demás obedecen. La sincronización bidireccional sin esa regla acaba en bucles y en datos que cambian solos.

IA donde decide, no donde calcula

Clasificar, extraer y redactar son tareas de modelo. Sumar, validar y encaminar son tareas de código. Mezclarlo al revés sale caro y es imposible de auditar.

Cómo lo abordamos

El mismo equipo que diagnostica es el que construye, sin traspasos. El método completo y el resto de capacidades están en la página de integración de sistemas.

  1. 01
    Diagnóstico · 3–5 días

    Mapeamos sistemas, flujos de datos y dependencias reales, incluidas las que no están documentadas. Salida: alcance cerrado y la lista de lo que se rompe hoy.

  2. 02
    Diseño de la integración · 1 semana

    Contratos de datos, dirección de la sincronización, política de reintentos y quién es dueño de cada campo. Se decide antes de escribir código porque es lo caro de cambiar después.

  3. 03
    Implementación y pruebas · 2–6 semanas

    Construcción con la casuística real, no con el caso feliz. Pruebas contra los sistemas de verdad y despliegue por fases.

  4. 04
    Producción y observabilidad · continuo

    Panel de estado, alarmas cuando algo lleva demasiado tiempo sin confirmar y mantenimiento de las integraciones cuando las APIs de terceros cambian.

Node / TypeScript Colas con reintento Supabase / PostgreSQL n8n Webhooks firmados LangChain Docker Vercel

Preguntas frecuentes sobre integración de ERP

¿Hay que tener API en el ERP para integrarlo? +

Ayuda mucho, pero no es imprescindible. Por orden de preferencia: API documentada, eventos o webhooks, acceso de solo lectura a la base de datos, y ficheros de intercambio. Cada escalón añade trabajo y fragilidad, y el último exige acordar una ventana de proceso. Lo que sí es imprescindible es que exista alguna vía de escritura controlada: si el ERP es una caja cerrada sin ningún punto de entrada, la integración se vuelve un proyecto con el proveedor, no con nosotros.

¿Vais a tocar la base de datos del ERP? +

Solo lectura, y preferiblemente sobre una réplica. Escribir directamente en las tablas de un ERP salta sus validaciones internas y produce datos que la propia aplicación no sabe interpretar. Cuando no hay API de escritura, la conversación correcta es con el proveedor del ERP, no un INSERT a mano.

¿Cuánto tarda una integración de ERP? +

Entre tres y ocho semanas contando el diagnóstico, según cuántos flujos entren en el alcance y cómo de accesible sea el ERP. Lo que alarga los proyectos casi nunca es el conector: son las excepciones de negocio que aparecen al mirar los datos reales —el cliente que factura a otra razón social, el descuento que se aplica a mano, el pedido que se parte en dos albaranes—.

¿Y si el año que viene cambiamos de ERP? +

Entonces conviene diseñar la integración con esa hipótesis encima de la mesa. Una capa de conectores con contratos de datos explícitos sobrevive mucho mejor a un cambio de ERP que un montón de automatizaciones acopladas a los nombres de las tablas actuales. No es gratis, pero es la diferencia entre rehacer una pieza y rehacerlo todo.

Empieza por el diagnóstico

Tres a cinco días para saber qué se conecta primero, con alcance y precio cerrados antes de escribir una línea de código.

Hablar con un especialista ↗